Es muy posible que tengas un portátil de más de más de dos años, que funciona con lentitud incluso después de realizar un formateo y reinstalación del sistema operativo. Esta situación puede estar haciendo que te plantees su sustitución por un ordenador nuevo, pero quizás le puedas dar una segunda oportunidad a un coste menor.
No todos los discos duros son iguales, y al igual que sucede con otras tecnologías del mercado también han ido evolucionando.
Hasta hace relativamente poco tiempo, esta evolución ha consistido básicamente en un incremento exponencial de la capacidad de almacenamiento de información, pasando de 1Gb de almacenamiento en 1998 a medirse en Terabytes (1Tb=1024Gb) en la actualidad. Los discos duros también han avanzado en cuanto a velocidades de acceso a la información, lo cual mejora el rendimiento y el funcionamiento del sistema operativo, carga de programas y manejo de ficheros.
A los discos duros tradicionales les ha salido un duro competidor, los nuevos y cada vez más interesantes discos duros de estado sólido (SSD). A continuación expondremos las ventajas e inconvenientes de cada uno.
Discos duros magnéticos (Tradicionales)
Ventajas:
- Mayor capacidad de almacenamiento
- Mejor precio
Inconvenientes:
- Lentitud de lectura/escritura
- Tienen partes móviles internas sensibles a los movimientos bruscos o golpes.
Discos duros de estado sólido (SSD)
Ventajas
- La mejor velocidad de lectura/escritura
- No tienen partes móviles, por lo que son muy resistentes a los golpes y caídas.
- Se calientan menos que los tradicionales
Inconvenientes
- Capacidades de almacenamiento más limitadas
- Son más caros que los tradicionales en la relación capacidad/precio
¿Cuál te conviene?
Analizando las ventajas y desventajas de unos y otros, se pueden sacar varias conclusiones:
- En ordenadores portátiles lo mejor es tener un disco duro SSD, ya que muchas averías en portátiles son debido a caídas, golpes o movimientos bruscos mientras están en funcionamiento. Al instalar un SSD no se correrá este riesgo, al tiempo que el sistema operativo funcionará mucho más rápido y de manera claramente perceptible.
- En ordenadores de sobremesa, los discos duros no son tan propensos a sufrir este tipo de golpes o movimientos bruscos, ya que son equipos más bien estáticos. La ventaja es que en un ordenador de sobremesa podemos tener más de un disco duro instalado. Entonces, en este caso, podemos instalar un SSD como disco duro principal para el sistema operativo, asegurando así un funcionamiento fluido, e instalado el disco duro tradicional de varios terabytes (Tb) como disco secundario, en este disco es donde se guardarían los documentos, fotografías, vídeos, así como donde se instalarían los programas o los juegos. De este modo se obtiene un sistema operativo que trabaja mucho mejor, a la vez que mantenemos una capacidad de almacenamiento considerable.
La evolución de los discos duros apunta a que en un futuro próximo los discos duros tradicionales irán desapareciendo para ser sustituidos por los de estado sólido. Puesto que las desventajas de los SSD como son la baja capacidad de almacenamiento, y su precio irán igualándose a las de los tradicionales. Tan sólo es cuestión de tiempo. Hasta entonces, tu viejo ordenador puede tener una segunda oportunidad durándote unos cuantos años más, por una actualización que requiere muy poco dinero.
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